Guía de mantenimiento para PC: 4 aspectos a revisar para tener el ordenador a punto y mejorar el rendimiento

Guía de mantenimiento para PC: 4 aspectos a revisar para tener el ordenador a punto y mejorar el rendimiento

Toca ponerse los guantes y sacar las bayetas ¡Es la hora de limpiar nuestro PC!

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El correcto mantenimiento de nuestros equipos PC es una parte crucial de su buen funcionamiento. Elementos como el polvo y la suciedad puede mermar de forma significativa su rendimiento, empeorar sus temperaturas o entorpecer el correcto funcionamiento de algunas de sus piezas, especialmente en el caso de aquellas móviles, que comparten la amplia mayoría de nuestros dispositivos.

De entre todos ellos, los PC de sobremesa son uno de los que más agradecen una limpieza y mantenimiento periódico de sus componentes, al tratarse de piezas individuales con múltiples partes móviles unidas a través de conexiones en un espacio cerrado, cuya fuente primordial de refrigeración es el aire, como en la mayoría de los dispositivos electrónicos.

Por esa razón hoy profundizaremos en por qué es necesaria una limpieza regular en nuestros equipos y que podemos hacer para prevenir los problemas ocasionados por la falta de esta actividad, un problema del que ya hemos hablado levemente en otras ocasiones y que no es único del PC como plataforma, por lo que invitamos a los jugadores de consola y portátiles a informarse sobre el tema. ¡Vamos allá!

I. El calor de los componentes, un gran enemigo

Independientemente de los conocimientos que tengas sobre hardware debes saber que todos los aparatos electrónicos generan calor a través de su circuitería mientras los usamos, esto es un producto residual del propio funcionamiento de cualquier equipo y su disipación es un factor importante del funcionamiento de este, ya que sobre ciertos niveles de calor las capacidades de equipo (e incluso la propia integridad de este) pueden verse comprometidas. Prácticamente todos nuestros dispositivos serán capaces de disipar el calor generado a través de su sistema de refrigeración, siempre y cuando este sea adecuado y pueda operar con solvencia. Es aquí donde entra la suciedad como un factor limitante de este sistema de disipación.

II. Cómo afecta la suciedad a nuestros equipos

Si en el transcurso de unos pocos de meses notas que tu equipo funciona con algo de lentitud, o los ventiladores que lo refrigeran han aumentado de forma perceptible su ruido y no has limpiado tu equipo, lo más probable es que la suciedad haya comenzado a afectarlo. Esta suciedad suele acumularse a través de la propia refrigeración del equipo, en forma de polvo, pero también puede deberse a factores externos.

La acumulación de polvo, como ya hemos dicho, puede obstruir o dificultar el movimiento de los ventiladores que comúnmente usamos para refrigerar nuestros equipos, mientras que su acumulación en radiadores y disipadores favorece la retención del calor en dichas piezas, entorpeciendo su capacidad para transportar el calor fuera de los componentes más susceptibles a ellos.

Lo que sucede cuando nuestro sistema de refrigeración no puede realizar correctamente su trabajo es el termal trottleling, un problema que ya ha aparecido anteriormente en nuestros artículos sobre refrigeración y que nace de la necesidad de nuestros componentes de rebajar su rendimiento cuando no son capaces de mantener los niveles de temperatura recomendables para su funcionamiento. Es un elemento de seguridad, para evitar que se dañe el equipo en situaciones de gran carga de trabajo.

III. Consejos para mantener tu equipo como el primer día

La primera recomendación que debemos hacer es que seas consciente de la acumulación de suciedad que puede tener tu equipo y que revises el estado de las entradas y salidas de aire en el sistema de refrigeración de tu dispositivo. Si tienes la posibilidad de abrirlo sin riesgo a dañarlo o a eliminar garantías te invitamos a que consultes cómo hacerlo para tener una imagen más clara del mantenimiento necesario. Así como desconectarlo de cualquier fuente de alimentación antes de trabajar sobre él.

Para eliminar la suciedad de tu equipo prescinde de elementos que puedan dejar restos en las entradas de aire, como es el caso del papel de cocina tradicional o lo brocas comunes. Lo ideal es hacer uso de una gasa de microfibra o algún elemento similar y adquirir algún disipador de aire preparado para dispositivos electrónicos. Prescinde de secadores, ventiladores y similares que puedan afectar al equipo a través de cargas electromagnéticas, este disipador de aire suele ser la solución más segura.

También será de ayuda el alcohol isopropílico, preferiblemente con un 99% de compuesto para evitar problemas de conductividad. Este alcohol puede usarse para eliminar las acumulaciones de suciedad más robustas sin dañar el equipo. Existen también líquidos y compuestos pensados para componentes específicos o partes concretas, como pueden ser los limpiadores para pasta térmica y similares.

Por último, si tenemos la posibilidad, los filtros son una genial solución para retrasar la acumulación de suciedad en nuestros equipos. Obstruir con un filtro la entrada o salida de aire puede reducir levemente su rendimiento, pero evita la acumulación de polvo y facilita su limpieza, por lo que en cómputo global sigue beneficiando al equipo.

IV. Productos que recomendamos

Para finalizar, enlencamos algunos productos que recomendamos si no estáis seguros de qué debéis adquirir para ayudaros a mantener vuestros equipos como el primer día.

  • Alcohol 99%
  • Limpiador de contactos (cuidado con el plástico)
  • Toallitas limpiadoras
  • Paños de microfibra
  • Spray de aire comprimido

Y hasta aquí este pequeño especial, para aquellos usuarios que desconocían los beneficios de mantener limpio tus dispositivos. Esperamos que haya sido de vuestro agrado y os invitamos a compartir cómo mantenéis vuestros sistemas como el primer día en los comentarios.

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